Las aguas en Bahía bajan turbias

El dragado hasta el Puerto Cuatreros y la posterior instalación de una planta regasificadora en General Cerri parece un hecho consumado. Sin embargo, son muchos los cuestionamientos hacia al municipio en relación al impacto ambiental que pueda causar el proyecto.


Luego de que YPF dio a conocer la intención de llevar a cabo el proyecto ante las autoridades del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, el plan de dragado del canal principal de acceso al estuario entró en su etapa final.

Más allá de las presentaciones realizadas y de que el titular del Consorcio, Jorge Otharán, haya visto con buenos ojos la intención de YPF, la falta de información en cuanto al impacto ambiental es notable. No sólo miembros de la oposición han hecho hincapié en ello, sino que los organismos ecologistas también manifestaron su descontento.

El ex concejal y candidato a intendente de Bahía Blanca (CC), Andrés De Leo, remarcó la falta de información en materia ambiental por parte de la empresa y de la comuna. Precisamente d
ijo que existió “una irregularidad administrativa por parte del municipio al no dar información, al mantener una especie de blindaje de la información que rodea todo el tema”.

Por su parte, Jaime Linares (GEN), también planteó una falta de datos. Dijo que “no hay ninguna información de la municipalidad”, y afirmó que la Comuna está promoviendo distintos informes pero sin soportes desde el punto técnico.

Desde las autoridades municipales y provinciales no se habla cotundentemente de la carga que implicará el dragado en la ecología de la zona. Sólo se alude a las ventajas económicas que devendrán del incremento de la actividad portuaria.

Por parte de los ambientalistas, uno de los que alzó la voz de protesta fue el Instituto Argentino de Oceanografía (IADO), que advirtió sobre las consecuencias del proyecto. Mediante un comunicado de prensa, su titular, Rubén Lara, dijo que aún no han tenido respuestas oficiales acerca de la contaminación que pueda producir el dragado.


Remarcando la necesidad de estudios ambientales profundos y prudentes, afirmó que es ineludible contar con plantas de tratamiento adecuadas y eficientes para no seguir contaminando la ría.

Desde la Coalición Cívica, De Leo señaló que en la última audiencia pública realizada “quedó claro que el dragado en la ría sería muy perjudicial para el ecosistema del ambiente”.

Manejo de la información.

Muy poca información han dado a conocer la empresa y el municipio de Cristian Breitenstein en relación al impacto que causará en el ecosistema el dragado y la instalación de la planta regasificadora.

Desde la Coalición Cívica, De Leo remarcó un uso interesado de la información por parte de ambos sectores. “Creo que prefieren ir manejando la información e ir avanzando en la toma de decisiones sin que intervengan terceros al respecto o que den sus opiniones”, afirmó.

Además, responsabilizó al Jefe comunal por la falta de datos y el poco conocimiento que se tiene del proyecto. Sin embargo, no le parece extraño este tipo de actos y agregó que el manejo de la información es “característico de esta administración municipal”.

A pesar de la escasa información por parte del gobierno y sin la existencia de estudios profundos, el dragado y la construcción de la planta ragasificadora están encaminados. Mientras que distintos miembros de la oposición y organismos ambientales exigen a la intendencia que dé detalles sobre el proyecto, desde el oficialismo sólo se habla de las ventajas económicas e industriales que la obra provocará.

Fuente: Revista Desafío Económico
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