Referentes de las dos compañías que tienen a su cargo el transporte público aseguraron que el principal inconveniente para lograr un buen servicio es la gran cantidad de calles de tierra.
Suciedad interior, incumplimiento de frecuencias, rotura de unidades y mayor gasto de combustible. Estas son algunas de las consecuencias que les generan las calles de tierra a las empresas de transporte público de pasajeros, Plaza y Rastreador Fournier, según explicaron las propias compañías.
Por eso, referentes de ambas firmas se mostraron satisfechos al reactivarse la discusión del plan de pavimentación, cuya primera reunión tuvo lugar ayer con la presencia, entre otros, del jefe comunal Cristian Breitenstein y miembros de las distintas bancadas del Concejo Deliberante.
El gerente de Plaza en nuestra ciudad, Jorge Fontanazza, señaló ayer que las calles de tierra conforman "uno de las cuestiones más importantes" a resolver para su empresa.
"No todas están en malas condiciones pero es claro que en muchos barrios es realmente imposible pasar, al punto que muchas veces estamos obligados a cambiar nuestros recorridos, lo cual genera la lógica crítica de los usuarios", detalló Fontanazza.
Para el directivo de Fournier, Adrián Saschrgorodsky, "es incompatible la subsistencia de calles de tierra en el recorrido con el concepto de prestar un buen servicio de transporte urbano".
"Si uno aspira a la calidad, necesariamente debe abordar la pavimentación de todos los sectores por los cuales circulamos", remarcó.
En el caso de Plaza, a pesar de haber incorporado varios coches altos, aún dispone de un importante número de unidades de piso bajo con motor trasero, las cuales son totalmente inadecuadas para ese tipo de calles, según se comprobó.
"Mientras circulamos se rompe el paragolpes, la caja o el diferencial. Es uno de nuestros grandes problemas. Por eso estamos cambiando los coches, lo cual nos permite recorrer lugares realmente intransitables", agregó.
Fontanazza remarcó que mantienen un contacto diario con el municipio, al cual le elevan los informes de los choferes sobre las calles en mal estado.
Cada día las 12 líneas de Plaza recorren cerca de 150 cuadras de tierra. La 519A, por ejemplo, tiene tramos extensos en esas condiciones, tanto al empezar como al terminar el recorrido.
Se rompen más.
Desde Rastreador Fournier, que administra las líneas 500, 507, 514 y 519 (el resto las tiene el Grupo Plaza) se aseguró que transitar por tierra encarece el mantenimiento vehicular. "El polvillo que ingresa en los mecanismos sigue teniendo un efecto abrasivo durante el resto del recorrido. Esto deriva en roturas que afectan la regularidad y continuidad del servicio", destacó Saschrgorodsky.
Testigos.
Mientras tanto, continúa el trabajo de la comisión de Usuarios Testigos, creada luego de la reformulación del sistema de micros urbanos. En sus últimos informes volvieron a enfatizar distintas fallas en el servicio, en especial, con las frecuencias.
Dos males frecuentes.
No sólo las calles de tierra influyen en la mala calidad del servicio, agregó Fontanazza. Una situación común es que en muchos barrios la gente está acostumbrada a tener un servicio casi "puerta a puerta" debido a que, al no estar marcadas las paradas, se torna costumbre detener a los ómnibus en cualquier punto.
"Tenemos casos en que el chofer para hasta tres veces en cien metros. Esto perjudica la frecuencia, además de generar mayor gasto de combustible y frenos. Y potencia el denominado stress del conductor", agregó.
También señaló a la suciedad como una consecuencia inevitable de recorrer calles de tierra.
"La gente se queja, y con razón, de la falta de limpieza de los coches. Pero tiene que entender que es imposible mantenerlos aseados cuando las primeras cuadras de todos los recorridos son de tierra. No hay manera de sacar el polvillo durante el recorrido", explicó.
En este punto también coincidió Saschrgorodsky.
"La tierra afecta la calidad estética al generar falta de higiene. Pero por más que en la cabecera hagamos una buena limpieza, los coches se ensucian en la tierra y siguen así en las calles pavimentadas", finalizó.
Mejor flota, pero más enfermos.
El gerente de Plaza sostuvo que la empresa sigue con el recambio de unidades, trayendo coches de pisos altos, aptos para las exigencias locales, modelos 2008 y 2009. Aseguró que se ha mejorado de manera notable el servicio, al no tener que recurrir casi a los coches de servicio.
"Ya no tenemos vehículos tirados en las calles todos los días. Hemos disminuido casi un 95% las roturas", aseguró.
En este tema, explicó que si bien en las últimas semanas se ha notado una baja en cantidad de coches en circulación --100 contra los 110 que exige el pliego-- eso se debe exclusivamente al elevado porcentaje de ausencias de choferes por problemas de salud.
"Es algo que no podemos disminuir. Tenemos un ausentismo de casi el 13%, lo cual es una locura. Por eso muchos coches no salen, quedan estacionados en la terminal. Estamos trabajando con el gremio para ver cómo bajar ese porcentaje", agregó.
Esta situación no se registra en Rastreador Fournier.
"Tenemos el ausentismo propio del invierno. No nos genera problemas porque está dentro de nuestras previsiones", remarcó Saschrgorodsky.
Fuente: La Nueva Provincia
Fuente: La Nueva Provincia
