El proyecto para reutilizar los líquidos cloacales demandará una inversión cercana a los 70 millones de dólares. Se pretende que sea financiada entre la Provincia y las empresas, aunque todavía no hay una definición. Será única en su tipo en Sudamérica.
La compañía Aguas Bonaerenses SA (ABSA) hizo ayer entrega formal al municipio y a representantes de las industrias del proyecto final de la planta de reuso de líquidos cloacales para obtener agua con destino industrial.
La planta producirá 3.300 metros cúbicos por hora de agua, para atender la demanda completa del Polo Petroquímico, lo cual a su vez redundará en un alivio para las reservas del dique Paso de las Piedras en el marco de la emergencia hídrica que afecta a nuestra ciudad.
El trabajo fue elaborado en forma conjunta por la empresa israelí Mekorot SA, la operadora 5 de Septiembre y la firma Consultig and Technologies, a partir del convenio firmado con la provincia de Buenos Aires en noviembre del año pasado.
La calidad de agua exigida por las industrias bahienses derivó en la elaboración de una planta con tratamiento terciario y cuaternario, única en su tipo en Sudamérica y capaz de transformar el líquido cloacal en agua de calidad.
Si bien los detalles técnicos del emprendimiento están resueltos y fundamentados, siguen siendo tema de discusión dos componentes clave para considerar la concreción de la obra.
Por un lado su costo, que según consideraciones del titular de ABSA, Guillermo Scarcella, podría rondar los 70 millones de dólares; por el otro, su financiación, que de acuerdo con dichos del mismo funcionario debería provenir de los sectores público y privado.
La presentación.
"Esta obra tiene dos finalidades: reutilizar efluentes cloacales y evitar el impacto ambiental que supone volcarlos en la ría". De esta manera abrió la presentación del proyecto el intendente Cristian Breitenstein, en el Salón Blanco municipal.
Explicó que se ingresaba ahora en la etapa de ejecución de una obra a la que calificó de "sumamente ambiciosa".
Scarcella se manifestó "muy orgulloso" del proyecto, el cual se ubica --según aseguró-- en el camino "hacia donde avanza el mundo".
Destacó además la calidad del agua que generará la planta, a la que definió como "mejor que el agua destilada".
Los costos, las etapas, la fecha de inicio.
La planta de reuso será planteada en dos etapas. Primero, la que incluye la mejora de la existente en la zona de El Triángulo, en Ingeniero White, y la puesta en marcha del tratamiento secundario.
Esta parte es la que, en principio, financiaría la Provincia y cuyo costo rondaría los 30 millones de dólares. Scarcella igual fue cauto sobre ese punto.
"No puedo dar una respuesta con certeza sobre el origen del dinero para la obra, pero como presidente de ABSA diría que será resuelta en conjunto, entre el sector público y el privado", anticipó.
La segunda etapa, que sumaría los tratamientos terciario y cuaternario exigidos por las empresas industriales, es aquella que la Provincia pretende sea financiada por el sector privado. El costo de esta intervención no está determinado, aunque el propio Scarcella sugirió que sería "un tanto más elevado" que la primera parte.
No existe una posible fecha de inicio de la obra, ya que comenzará ahora la compleja etapa de obtener los fondos. Se señaló sin embargo que la misma demandará al menos dos años de trabajos.
El proyecto.
La planta que se pretende construir en nuestra ciudad es única en su tipo en Sudamérica, con pocos modelos similares en el mundo.
Hoy ABSA dispone de una planta de pretratamiento con bombas, rejas manuales y tamices rotativos. A partir de esa situación se planteó un diseño para un producido estimado en 2020, con 157.000 habitantes servidos que generen 450 litros por día por habitante.
La primera mejora consistirá en agregar a la planta existente rejas gruesas --sobre los tamices--, desarenadores aireados para arena y grasa y una pileta de ecualización de 20 mil m3. El sistema será de barros activados con digestión aeróbica, capaz de remover fosfato y nitrógeno, lo cual significa un tratamiento biológico de avanzada, poco habitual en plantas municipales.
Esta primera etapa generará un efluente que permita ser tomado para su tratamiento terciario y cuaternario, lo cual permitirá obtener el agua adecuada para la industria.
El terciario será realizado mediante ultrafiltración, único método capaz de generar los valores adecuados para que el líquido reciba el tratamiento cuaternario, de ósmosis inversa.
La planta completa tendrá capacidad para generar 3.300 m3/h de agua, volumen que excede la cantidad requerida hoy por el sector industrial (entre 2.000 y 2.200 m3/h).
La planta depuradora "se mejorará".
Scarcella reconoció que la planta depuradora de la Tercera Cuenca "no funciona de manera adecuada" debido a que recibe un líquido "más pesado y espeso" de lo esperado. Por eso señaló la necesidad de duplicar los equipos de aireación de la planta, obra que --aseguró-- "ya fue licitada" y se espera tener operativa los primeros meses de 2012. Aseguró además que la instalación dará una respuesta adecuada cuando sean conectados los desagües de General Daniel Cerri y el colector de la Tercera Cuenca.
Fuente: La Nueva Provincia
