Se diluye la idea de usar explosivos en los pozos

La cercanía de un gasoducto complicó la propuesta de la empresa a cargo de las obras, que buscaba acelerar los tareas en una zona donde el terreno presenta extrema dureza.


A pesar de haber completado varios de los trámites exigidos por la ley, la existencia de un importante gasoducto en cercanías del acueducto a construirse haría inviable el uso de explosivos en los pozos de Cabildo. 
La idea de los explosivos surgió para acelerar los trabajos de excavación ante la extrema dureza del suelo, en la obra de construcción de un sistema de pozos que deberá aportar agua a la red que abastece a Bahía Blanca, en el marco de la emergencia hídrica. 
La novedad fue comunicada ayer a este diario por personal de la empresa Geodril SA, adjudicataria de los trabajos que se vienen ejecutando en caminos vecinales de Cabildo.
La utilización de explosivos fue considerada como alternativa para la excavación de las zanjas donde se ubicarán las cañerías --actualmente en un 60% de ejecución--, como consecuencia de la aparición de un manto rocoso de gran dureza, que dificulta mantener un avance de obra adecuado. 
Si bien este mecanismo es habitual en este tipo de situaciones, el mismo requiere la obtención de una serie de permisos y la intervención de una empresa habilitada para el trabajo.
"La única autorización pendiente es de la concesionaria de gas, en virtud de la presencia de un gasoducto a pocos metros del lugar de trabajo. Pero la verdad es que se trata de un trámite que resulta muy complejo", se señaló desde la constructora.
La dureza del terreno afecta de manera puntual la ejecución de la zanja donde se ubicará la cañería necesaria para trasladar el producido de los pozos al acueducto que desde el dique de Paso de las Piedras se dirige a la planta potabilizadora Patagonia, en nuestra ciudad.
No se encuentra esa dificultad en la ejecución de los 15 pozos contratados en esta primera etapa, de los cuales se encuentran ya terminados 10, mientras tres equipos perforadores se están ubicando en nuevos puntos de trabajo.
"En unos 40 días las perforaciones estarán terminadas", se aseguró desde la firma.
Los pozos tienen una profundidad promedio de 120 metros y un rendimiento estimado de entre 80 y 100 metros cúbicos por hora. Incluso sin poder recurrir a los explosivos, la contratista estima que antes de fin de año la obra estará en condiciones de ser habilitada.
"Muy complejo". 
Fuentes de la firma Geodril agregaron que "las tareas de excavación no están detenidas, pero el avance es muy lento; el trabajo además es casi infrahumano debido a la dureza del suelo".
     
Y remarcaron que "ya estábamos preparados para el uso de los explosivos, teníamos diagramadas las cargas y realizadas las perforaciones necesarias. Pero la realidad es que aparece como muy complejo obtener el visto bueno final".


Fuente: La Nueva Provincia
Comparte este artículo en:

Más Noticias

Archivo