Los bloques de concejales aúnan criterios para fomentar el desarrollo ordenado de los suelos inactivos en barrios como Millamapu, El Nacional, San Ignacio y Los Horneros. Hay numerosos terrenos improductivos en la zona urbana.
Sumó ayer más apoyo el proyecto de ordenanza que impulsa la construcción en terrenos improductivos dentro de la jurisdicción de la delegación comunal de Villa Harding Green. La iniciativa del Ejecutivo municipal fue analizada en un plenario de comisiones que se llevó a cabo en el Concejo Deliberante.
La preocupación vecinal por las ocupaciones ilegales, la lucha contra la especulación inmobiliaria y la desinversión de particulares para la realización de obras públicas solventadas por el sistema de recupero, son algunas de las motivaciones que derivaron en la elaboración del proyecto.
La iniciativa plantea una mayor intervención del Estado en el uso del suelo, llevando mejoras a esos sectores y ejerciendo una mayor presión tributaria sobre quienes mantienen sus terrenos como baldíos.
Además, avanza sobre los inmuebles cuya titularidad no es clara o se desconoce, siendo blanco de usurpaciones, con el fin de integrarlos al Plan Hábitat, el cual facilita el acceso a la compra de un lote a personas que están en condiciones de construir su vivienda.
Las distintas aristas que afecta el proyecto de ordenanza son motivo de preocupación para los vecinos de la zona --Millamapu, El Nacional, San Ignacio y Los Horneros, entre otros-- que quieren preservar su calidad de vida y las características morfológicas de sus barrios.
El proyecto fue analizado por los vecinos, los cuales hicieron modificaciones y agregados que ayer fueron analizados durante el plenario.
El arquitecto Marcelo Lenzi, coordinador de la Unidad de Reformulación del Código de Planeamiento Urbano, comentó que se están ajustando los artículos para brindar las debidas garantías para los habitantes del sector y los propietarios de los inmuebles.
"El proyecto no afecta a quienes habitan actualmente esas zonas porque los perfiles barriales se respetan. La iniciativa carga una tasa para todos los suelos baldíos y, a medida que los propietarios de esos terrenos se van sumando al programa, obtienen la eximición de esa tasa.
A su vez, posibilitará destinar áreas para espacios públicos", resumió.
Aclaró que la ordenanza plantea explícitamente la participación de los vecinos, mediante sus sociedades de fomento.
"Serán convocados para informarlos sobre los avances de lo que se va a hacer: definición de suelos afectados al programa, condiciones de tasación, afectación al Plan Hábitat, etc. No obstante, la potestad sobre el suelo la tiene el Ejecutivo en base a las habilitaciones del Legislativo establecidas en las ordenanzas", señaló.
Lenzi recordó que el proyecto se encuentra desde diciembre en el Concejo Deliberante y describió al plan como una herramienta de desarrollo.
"Encuentro buena predisposición por parte de todos los bloques de concejales para consensuar un texto definitivo, por lo que espero que tenga aprobación en poco tiempo", dijo Lenzi.
Qué opinan los concejales
Diana Larraburu, del oficialista FPV-PJ, consideró que el proyecto resulta una herramienta muy positiva para facilitar el acceso a la compra de terrenos, extender la infraestructura urbana hacia zonas con muchos baldíos y fomentar la construcción.
"Se pretende regular los derechos de todos, que los vecinos actuales convivan con otros que respeten las mismas condiciones. Este no es un avance del poder de policía del Ejecutivo, pero a veces es necesario ordenar para que todos tengan que cumplir con las mismas obligaciones. Vamos a generar una normativa que no tenga ambigüedades", señaló.
Larraburu explicó que se avanzó con esta ordenanza sobre el suelo inactivo en la zona de Harding Green por las características particulares del sector.
Julián Lemos, presidente del bloque de Unión Pro, valoró el objetivo de desarrollo que persigue la ordenanza.
"Es importante fijar una política de incentivos para provocar el desarrollo de distintas zonas de la ciudad. En el área de referencia hay grandes extensiones sin aprovechamiento y este proyecto apunta a evitar la especulación inmobiliaria y a que el municipio aproveche estas tierras. La participación activa de los distintos bloques es favorable y, a partir de ello, se pudieron hacer aportes significativos", sostuvo el concejal.
Raúl Woscoff, titular de Integración Ciudadana, destacó que desde su bancada se presentó un proyecto para evitar la ocupación ilegal de terrenos que podría sumarse a esta normativa de suelos inactivos.
Consideró acertado que se asegure la participación a los vecinos, dejando en claro que la no convocatoria por parte del Ejecutivo a los fomentistas para informarles sobre las decisiones deriva en la nulidad de ciertos actos.
"Estos avances en los consensos nos acercan a trabajar en un proyecto común", señaló Woscoff.
Fuente: La Nueva Provincia
