El intendente Cristian Breitenstein confirmó que el financiamiento será compartido por el Estado nacional y el Banco de Desarrollo brasileño. Garantizará el suministro de agua potable por 50 años para toda la región del sudoeste bonaerense.
De cumplirse los plazos estipulados por técnicos, inversores, constructores y funcionarios, la región del sudoeste bonaerense tendrá, a partir de 2013, una nueva fuente de abastecimiento hídrico, que garantizará, al menos, medio siglo de agua potable para los partidos de Bahía Blanca, Coronel Rosales y Villarino.
Esto, claro, una vez que se cumplan los rigurosos procesos de financiamiento, licitación y construcción del acueducto que se encargará de proveer parte del caudal del río Colorado hacia la región, lo que representaría la concreción de un viejo anhelo, siempre postergado.
Luego de que la ministra de Infraestructura provincial, Cristina Alvarez Rodríguez, confirmara el martes pasado que el plan se pondrá en marcha, quedaron sobrevolando varias dudas, en especial respecto de costos y plazos.
Para conocer mayores detalles, "La Nueva Provincia" dialogó con el intendente Cristian Breitenstein, quien trazó la línea que separa las promesas de los proyectos.
--¿De dónde provienen los fondos para el acueducto?
--Desde un principio, dada la importancia de la obra y los costos, se supo que el financiamiento debería ser internacional. Y después de analizar algunas opciones, comprobamos que las mayores facilidades provenían del Banco Nacional de Desarrollo del Brasil (BNDS).
--¿Cómo se llegó a esta entidad bancaria en particular?
--Es uno de los principales bancos estatales de Brasil, y el gobierno nacional se encargó de llevar adelante las gestiones para lograr el convenio de financiamiento. Para esta clase de emprendimientos, hay normas que especifican que toda gestión debe realizarse desde Nación. Y, en este caso concreto, fue desde el ministerio de Obras Públicas.
--¿Cuál es el monto total obtenido en las gestiones?
--El proyecto total tiene un costo estimado en unos u$s 300 millones, dividido en dos etapas. El BNDS financiará aproximadamente un 60 por ciento del total, mientras que el resto de los fondos vendrán desde el Estado nacional.
--¿Es realmente segura la participación estatal?
--Sí, de hecho en las últimas semanas estaban buscando las forma más concreta para financiar el 40 por ciento restante.
Obviamente, las gestiones no se refieren a una disponibilidad efectiva e inmediata, sino a la gestión para obtener los recursos. Ya está casi todo dado para realizar el proceso de licitación. Falta resolver algunas cuestiones técnicas y financieras que, creo, la presidenta anunciará oportunamente.
--¿Cuánto tiempo demandaría la obra, en total?
--Lo que dice el proyecto técnico es que la obra demandaría, aparentemente, entre dos y tres años. Por supuesto que estos plazos son largos, porque la obra abarca un tramo importante que permitirá llevar agua a los partidos de Villarino, Bahía y Coronel Rosales.
--¿Y cuántos años de agua potable podría asegurar el acueducto?
--Está pensado para largo plazo. Estamos hablando de proveer agua durante los próximos 50 años.
--Teniendo en cuenta el cambio climático y el crecimiento demográfico, ¿qué pasará cuando el Colorado no dé abasto?
--Siempre quedará abierta la posibilidad de un trasvasamiento con el río Negro, que tiene un caudal mucho más que importante.
--¿Podría decirse que es una versión moderna del clásico "Plan Pronsato"?
--De alguna manera, puede considerarse así. Pero hay una diferencia: por causa del cambio climático, la sequía ha afectado todo el ciclo de lluvias en la región. Y por eso es necesario que pasemos de un régimen pluviométrico a otro fluvial. No sólo debemos conseguir que los ríos se acerquen a las grandes urbes, sino que no tenemos que descartar, en algún momento, un proyecto integral de riego para la zona del sudoeste, que realmente permitiría recuperar muchas tierras productivas.
--¿Qué pasará con las otras fuentes?
--A ver, el dique de Paso las Piedras no se dará de baja, con lo que siempre quedaría como una reserva complementaria. Y los pozos del Bajo San José, que sí tienen un margen acotado de vida útil, van a ayudar durante la construcción del acueducto.
--En resumen, ¿es aventurado decir que, para el 2013, la región tendrá solucionado su atávico problema con el agua?
--Prefiero decir que estamos trabajando en solucionar el problema y que, en un mediano plazo, va a estar resuelto. Poner una fecha exacta puede generar expectativas falsas. Este plan excede, incluso, los actuales mandatos de los gobiernos municipal, nacional y provincial.
--Suele decirse que los políticos son reacios a empezar obras públicas de largo plazo, porque quizá no lleguen a inaugurarlas, ¿tuvo en cuenta ese detalle?
--Me parece que, en política, los problemas urgentes deben resolverse de inmediato con acciones rápidas. En cambio, los problemas que vienen de larga data, irrumpen tarde o temprano y generan grandes crisis. Y eso exige dar respuestas a mediano o largo plazo. Quiero decir, me sentiría muy orgulloso si no llego a estar como intendente pero me invitan a inaugurar una obra que quizás yo comencé. Porque sabría que el fruto que uno puso fue seguido por otros. Pero la verdad es que no me desvela en absoluto ser yo quien inaugure el acueducto, o no. Me desvela, como bahiense, que tengamos el tema solucionado lo antes posible.
--¿Se podrá lograr un compromiso de todos los candidatos a intendente en 2011, para que la obra sea tomada como una política de Estado, al margen de nombres o signos políticos?
--Creo que no va a haber cuestión, porque creo que el justicialismo va a seguir gobernando en los tres niveles, municipal, provincial y nacional. Y si no fuera así, creo en la racionalidad de todos los sectores políticos. Estamos hablando de un tema tan elemental y esencial como es el agua, que es la base de nuestra vida. Por lo cual creo que es un tema que está al margen de toda discusión.
--¿El proyecto encontró alguna resistencia?
--Esta decisión no es unilateral. Fue tomada de un acta de compromiso, suscripta por todas las entidades de la ciudad de Bahía Blanca, incluyendo a las universidades. Siempre quedarán reparos o cuestiones para complementar, pero en general se tuvieron en cuenta todas las opiniones al momento de diagramar el plan. Creo que es el mejor plan posible.
--¿Lo es?
--Desde el punto de vista local y regional, y considerando el impacto que puede tener en todo el sudoeste bonaerense, sin lugar a dudas. Está probado que las fuentes de abastecimiento existentes, de continuar la sequía, no van a aportarnos ninguna solución.
Esto, claro, una vez que se cumplan los rigurosos procesos de financiamiento, licitación y construcción del acueducto que se encargará de proveer parte del caudal del río Colorado hacia la región, lo que representaría la concreción de un viejo anhelo, siempre postergado.
Luego de que la ministra de Infraestructura provincial, Cristina Alvarez Rodríguez, confirmara el martes pasado que el plan se pondrá en marcha, quedaron sobrevolando varias dudas, en especial respecto de costos y plazos.
Para conocer mayores detalles, "La Nueva Provincia" dialogó con el intendente Cristian Breitenstein, quien trazó la línea que separa las promesas de los proyectos.
--¿De dónde provienen los fondos para el acueducto?
--Desde un principio, dada la importancia de la obra y los costos, se supo que el financiamiento debería ser internacional. Y después de analizar algunas opciones, comprobamos que las mayores facilidades provenían del Banco Nacional de Desarrollo del Brasil (BNDS).
--¿Cómo se llegó a esta entidad bancaria en particular?
--Es uno de los principales bancos estatales de Brasil, y el gobierno nacional se encargó de llevar adelante las gestiones para lograr el convenio de financiamiento. Para esta clase de emprendimientos, hay normas que especifican que toda gestión debe realizarse desde Nación. Y, en este caso concreto, fue desde el ministerio de Obras Públicas.
--¿Cuál es el monto total obtenido en las gestiones?
--El proyecto total tiene un costo estimado en unos u$s 300 millones, dividido en dos etapas. El BNDS financiará aproximadamente un 60 por ciento del total, mientras que el resto de los fondos vendrán desde el Estado nacional.
--¿Es realmente segura la participación estatal?
--Sí, de hecho en las últimas semanas estaban buscando las forma más concreta para financiar el 40 por ciento restante.
Obviamente, las gestiones no se refieren a una disponibilidad efectiva e inmediata, sino a la gestión para obtener los recursos. Ya está casi todo dado para realizar el proceso de licitación. Falta resolver algunas cuestiones técnicas y financieras que, creo, la presidenta anunciará oportunamente.
--¿Cuánto tiempo demandaría la obra, en total?
--Lo que dice el proyecto técnico es que la obra demandaría, aparentemente, entre dos y tres años. Por supuesto que estos plazos son largos, porque la obra abarca un tramo importante que permitirá llevar agua a los partidos de Villarino, Bahía y Coronel Rosales.
--¿Y cuántos años de agua potable podría asegurar el acueducto?
--Está pensado para largo plazo. Estamos hablando de proveer agua durante los próximos 50 años.
--Teniendo en cuenta el cambio climático y el crecimiento demográfico, ¿qué pasará cuando el Colorado no dé abasto?
--Siempre quedará abierta la posibilidad de un trasvasamiento con el río Negro, que tiene un caudal mucho más que importante.
--¿Podría decirse que es una versión moderna del clásico "Plan Pronsato"?
--De alguna manera, puede considerarse así. Pero hay una diferencia: por causa del cambio climático, la sequía ha afectado todo el ciclo de lluvias en la región. Y por eso es necesario que pasemos de un régimen pluviométrico a otro fluvial. No sólo debemos conseguir que los ríos se acerquen a las grandes urbes, sino que no tenemos que descartar, en algún momento, un proyecto integral de riego para la zona del sudoeste, que realmente permitiría recuperar muchas tierras productivas.
--¿Qué pasará con las otras fuentes?
--A ver, el dique de Paso las Piedras no se dará de baja, con lo que siempre quedaría como una reserva complementaria. Y los pozos del Bajo San José, que sí tienen un margen acotado de vida útil, van a ayudar durante la construcción del acueducto.
--En resumen, ¿es aventurado decir que, para el 2013, la región tendrá solucionado su atávico problema con el agua?
--Prefiero decir que estamos trabajando en solucionar el problema y que, en un mediano plazo, va a estar resuelto. Poner una fecha exacta puede generar expectativas falsas. Este plan excede, incluso, los actuales mandatos de los gobiernos municipal, nacional y provincial.
--Suele decirse que los políticos son reacios a empezar obras públicas de largo plazo, porque quizá no lleguen a inaugurarlas, ¿tuvo en cuenta ese detalle?
--Me parece que, en política, los problemas urgentes deben resolverse de inmediato con acciones rápidas. En cambio, los problemas que vienen de larga data, irrumpen tarde o temprano y generan grandes crisis. Y eso exige dar respuestas a mediano o largo plazo. Quiero decir, me sentiría muy orgulloso si no llego a estar como intendente pero me invitan a inaugurar una obra que quizás yo comencé. Porque sabría que el fruto que uno puso fue seguido por otros. Pero la verdad es que no me desvela en absoluto ser yo quien inaugure el acueducto, o no. Me desvela, como bahiense, que tengamos el tema solucionado lo antes posible.
--¿Se podrá lograr un compromiso de todos los candidatos a intendente en 2011, para que la obra sea tomada como una política de Estado, al margen de nombres o signos políticos?
--Creo que no va a haber cuestión, porque creo que el justicialismo va a seguir gobernando en los tres niveles, municipal, provincial y nacional. Y si no fuera así, creo en la racionalidad de todos los sectores políticos. Estamos hablando de un tema tan elemental y esencial como es el agua, que es la base de nuestra vida. Por lo cual creo que es un tema que está al margen de toda discusión.
--¿El proyecto encontró alguna resistencia?
--Esta decisión no es unilateral. Fue tomada de un acta de compromiso, suscripta por todas las entidades de la ciudad de Bahía Blanca, incluyendo a las universidades. Siempre quedarán reparos o cuestiones para complementar, pero en general se tuvieron en cuenta todas las opiniones al momento de diagramar el plan. Creo que es el mejor plan posible.
--¿Lo es?
--Desde el punto de vista local y regional, y considerando el impacto que puede tener en todo el sudoeste bonaerense, sin lugar a dudas. Está probado que las fuentes de abastecimiento existentes, de continuar la sequía, no van a aportarnos ninguna solución.
Fuente: La Nueva Provincia
